
La Vía Alterna Interna de Buenaventura entró en una nueva etapa de ejecución con el inicio de la demolición de viviendas adquiridas para dar paso a las obras. El proyecto contempla aproximadamente 12 kilómetros de doble calzada, un patio de cerca de 10 hectáreas con capacidad para unos 350 vehículos de carga y una zona de servicio. El compromiso anunciado por el Ministerio de Transporte es que la obra esté terminada en un plazo de dos años.
La importancia de esta infraestructura trasciende la movilidad regional: el corredor Buga–Loboguerrero–Buenaventura moviliza cerca del 42 % del comercio internacional del país, por lo que mejorar su capacidad y eficiencia puede tener un impacto directo sobre los tiempos y costos de las operaciones de importación y exportación.
Para los empresarios del comercio exterior, una conexión más eficiente con Buenaventura representa una oportunidad para fortalecer la competitividad logística del suroccidente colombiano. La obra también cobra especial relevancia en un contexto de congestión, bloqueos y sobrecostos que han afectado al transporte de carga, haciendo de la infraestructura vial un factor estratégico para garantizar que las mercancías lleguen al puerto de manera más ágil y segura.
Tomado por: Valora analiik