
El precio internacional del petróleo volvió a ubicarse por encima de los US$100 por barril ante la escalada de las tensiones en Medio Oriente. El Brent alcanzó niveles cercanos a US$101, mientras el mercado sigue de cerca los ataques en la región y el riesgo de nuevas interrupciones en rutas estratégicas para el transporte de crudo.
El movimiento tiene implicaciones que van más allá del mercado energético. Un petróleo elevado puede incrementar los costos de transporte, combustibles, producción y logística internacional, además de ejercer presión sobre la inflación. Para el comercio exterior, una prolongación de las restricciones en rutas como el estrecho de Ormuz o el mar Rojo podría traducirse en mayores costos de operación, seguros y tiempos de tránsito.
Tomado por: El tiempo