
El Gobierno de Colombia declaró la emergencia económica tras las fuertes inundaciones que han afectado a varias regiones del país, permitiéndole adoptar medidas extraordinarias mediante decretos. Entre ellas, el Decreto 150 introduce herramientas fiscales para financiar la atención de la crisis, incluyendo ajustes tributarios y la creación o fortalecimiento de un impuesto al patrimonio dirigido a contribuyentes de mayor capacidad económica. Estas decisiones buscan asegurar recursos para la reconstrucción, la asistencia a los damnificados y la estabilización económica, aunque han generado debate por su impacto en empresas y contribuyentes.
Tomado por: El país