El gobierno de Estados Unidos, bajo el liderazgo de Donald Trump, realizó ajustes en las condiciones de importación de acero, aunque decidió mantener un arancel del 50% para este producto.
La medida refleja una política comercial proteccionista que continúa generando tensiones en el comercio internacional, afectando a los países exportadores y reconfigurando las dinámicas del mercado siderúrgico global.
Tomado por: La republica