
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que regula buena parte del comercio en América del Norte, volvió a convertirse en foco de tensiones debido a nuevas diferencias sobre la aplicación de algunas de sus disposiciones comerciales y productivas.
Las controversias involucran temas relacionados con reglas de origen, inversiones, producción industrial y políticas económicas nacionales. Analistas consideran que cualquier modificación o desacuerdo dentro del tratado puede generar efectos sobre las cadenas de suministro internacionales y el comercio con otros socios estratégicos de la región.
Tomado por: El espectador