
El Puerto de Santa Marta continúa ganando protagonismo dentro de la infraestructura logística colombiana, con un crecimiento del 12,7 % en su movimiento de carga. Por sus instalaciones pasan cereales para consumo humano y animal, vehículos, carga general, contenedores y productos agrícolas destinados a mercados internacionales.
El crecimiento plantea un desafío estratégico: ampliar la capacidad operativa y responder al aumento de la demanda sin perder eficiencia. Para el comercio exterior, una infraestructura portuaria con mayor capacidad permite fortalecer las conexiones entre productores nacionales y mercados internacionales, diversificar rutas y mejorar las condiciones logísticas para importadores y exportadores.
Tomado por: El espectador