
La supervivencia empresarial en Colombia es baja: solo alrededor del 33,5 % de las empresas logran mantenerse activas después de cinco años de creación, según cifras del estudio de supervivencia empresarial.
Los desafíos incluyen acceso limitado a financiamiento, falta de diversificación de mercados, barreras operativas y la necesidad de fortalecer capacidades internas como innovación, gestión estratégica y digitalización para competir en un entorno global. La transformación tecnológica —incluyendo la adopción de herramientas digitales, automatización y enfoques basados en datos— se ha convertido en un factor clave de competitividad para las firmas que logran sobrevivir y crecer.
Además, el contexto internacional exige a las empresas colombianas adaptarse a normativas globales, como estándares de sostenibilidad y responsabilidad ambiental, que pueden requerir hasta 12–36 meses de ajuste para cumplir con requisitos en mercados como la Unión Europea.
En síntesis, la capacidad de adaptación —tecnológica, estratégica y organizacional— es una condición indispensable para que las empresas colombianas no solo sobrevivan, sino que también puedan escalar y participar con éxito en la economía global.
Tomado por: La silla Vacía