
La reapertura de la frontera y el giro político en Venezuela —incluida la intervención de Estados Unidos— han despertado un renovado interés empresarial colombiano en recuperar oportunidades de negocio en el país vecino, que antes llegó a representar cerca de US$ 7.000 millones en comercio anual.
Compañías como Cementos Argos evalúan su regreso tras haber sido expropiadas hace dos décadas, buscando reclamar activos y participar en proyectos de reconstrucción. Grupo Nutresa, por su parte, planea ampliar la exportación de chocolates, galletas, helados y café desde Colombia, aprovechando la mayor disponibilidad de divisas y el reinicio del comercio formal con Venezuela.
Igualmente, Vajillas Corona contempla reconstruir su presencia exportadora en el mercado venezolano, y sectores como textiles y confecciones ven oportunidades por la histórica demanda de productos colombianos. A pesar de los retos operativos —como sistemas de pago y condiciones financieras—, la expectativa es que esta nueva etapa pueda convertir a Venezuela otra vez en un socio comercial estratégico para Colombia.
Tomado por: El colombiano