
El Gobierno colombiano expidió un decreto que impone un arancel del 35% a las importaciones de acero provenientes de países sin tratados comerciales, con el objetivo de proteger la industria nacional. La ANDI respalda la medida, argumentando que es necesaria para contrarrestar prácticas de competencia desleal como el dumping y equilibrar el mercado frente a distorsiones internacionales.
Según el gremio, esta decisión busca evitar el deterioro del sector siderúrgico, del cual dependen miles de empleos, y garantizar condiciones justas para los productores locales. Sin embargo, la medida ha generado debate, ya que otros sectores como la construcción advierten posibles aumentos en costos y efectos en la vivienda.
Tomado por: El tiempo