
En los últimos 12 meses, el peso colombiano se ha fortalecido cerca de 17 % frente al dólar, acercándose a niveles históricos. Esta apreciación encarece los productos locales para los mercados internacionales, reduce los márgenes de las empresas exportadoras y presiona la rentabilidad del sector productivo. El fenómeno también favorece las importaciones, lo que puede desplazar la producción nacional al intensificar la competencia con bienes extranjeros más baratos.
Los sectores intensivos en mano de obra y aquellos orientados al comercio exterior han advertido que esta situación podría afectar la generación de empleo formal y la inversión productiva si no se toman medidas oportunas. Por ello, empresarios y analistas han pedido al Gobierno revisar las causas y efectos de esta apreciación, así como considerar políticas económicas y cambiarias que protejan la competitividad sin desincentivar la producción nacional.
Tomado por: Portafolio