
México y la Unión Europea avanzaron en la modernización de su acuerdo comercial con el objetivo de reducir aranceles, fortalecer cadenas de suministro y ampliar el intercambio de bienes, servicios e inversiones. La actualización del tratado llega en un momento estratégico marcado por tensiones comerciales internacionales y políticas proteccionistas impulsadas desde Estados Unidos.
El nuevo acuerdo abre oportunidades en sectores como autopartes, agroindustria, materias primas y servicios, permitiendo a México diversificar sus mercados y reducir su dependencia del comercio estadounidense. Para la Unión Europea, el pacto representa una oportunidad de fortalecer su presencia en América Latina y asegurar alianzas estratégicas en un entorno económico cada vez más fragmentado.
Tomado por: Portafolio